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Trágico incendio: del dolor más profundo al agradecimiento

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En febrero, la vivienda de Darío Gacitúa se prendió fuego y allí murieron su mujer y su pequeña hija. Hace cerca de cincuenta días que él cuida a su hijo Santiago, de 6 años, en el Hospital de Niños. Darío agradeció la enorme ayuda que recibió desde la comunidad de Monte Cristo y Malvinas Argentinas. Ahora tiene que alquilar, porque de su casa no quedó nada.

Llego al Hospital de Niños de la Santísima Trinidad y me instalo en una silla en el hall de entrada. Darío Gacitúa se me acerca: “Hola. Vos debes ser del diario, te vi entrar, sentarte, escribir en tu agenda y me di cuenta”, me dice, con los ojos más tristes que haya visto en muchos años.
A lo largo de la charla, se quiebra una y otra vez: “No puedo creer todavía lo que pasó”. No es para menos, en una trágica noche donde se incendió su vivienda perdió a su mujer, Lorena Acosta, y a su hija de 13 años, Milagros Gacitúa. Ahora, debe seguir adelante junto a sus hijos.

Desde el 11 de febrero Darío se encuentra en el Hospital, ahora, cuidando del menor de la familia, Santiago. Estando ahí, cumplió los seis años. Ingresó con una quemadura corporal del 35% y sigue allí luchando por su total recuperación.
“Ya le realizaron tres injertos de piel: uno en la cara, otro en el brazo y en la pierna. Por suerte, ya no tiene más zonda, lo puedo sentar en el sillón, sacarlo un ratito en silla de ruedas”, cuenta Darío. La niña, de 8 años, ingresó con el 25% del cuerpo quemado, pero afortunadamente su recuperación fue más rápida. Hace alrededor de 20 días fue dada de alta.

El agradecimiento
Darío se comunicó con Diario MonteCristo, destacando que sólo hablaría con nosotros para que la llegada sea hacia la comunidad que tanto se movilizó, junto a Malvinas Argentinas.
“Supe que todos se pusieron en campaña para ayudarnos, que desde la escuela de Milagros organizaron donaciones. Las maestras se tomaron la molestia de traernos los papeles que tenían de mi hija, ya que con el fuego se perdió todo. Se portaron realmente muy bien, tengo pensado llegarme a la escuela junto a mis hijos, para agradecer, cuando esté preparado”, afirma. Se refiere al Ipem N° 30, desde donde se organizaron para recibir donaciones.

“En Malvinas hicieron un bingo para ayudarnos, y gracias a eso voy solventando los gastos, y con eso voy a alquilar también, porque de la casa no quedó nada” contó. “Voy a volver a Malvinas, por mis hijos, quiero que vayan al mismo colegio, que no sufran más pérdidas”.

“Tuve mucho apoyo también de parte de médicos, enfermeras, defensa civil. Los psicólogos me ayudaron a hablar con mis hijos, a contarle la verdad, la pérdida de su mamá y su hermana porque no sabía cómo hacer, no aguantaba más”.

La fatídica madrugada
El 11 de febrero, cerca de las 3:45 a.m se produjo el incendio. Según pudo saberse luego del peritaje, fue a causa de un cortocircuito en algún lugar de la precaria vivienda, ubicada en La Floresta, a metros de Malvinas Argentinas. En la vivienda, esa noche, estaba también su cuñada, quien estuvo tres días en el Instituto del quemado. Sus dos hijos, afortunadamente salieron ilesos pero también perdieron todo lo que tenían.

Para donaciones, comunicarse con el 351-2717572.

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